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Rita Segato: La criminalización del aborto es un tema de agresión y violencia contra la mujer y no de defensa por la vida

  • por
Andrés Kogan Valderrama OPLAS

En el marco de los conversatorios organizados por la Maestría de Estudios de Género de la Universidad de Perú, la antropóloga argentina Rita Segato dialogó sobre «La nueva politicidad en tiempos de pandemia y los nuevos feminismos». Consultada sobre la posible legalización del aborto en Argentina, Segato ofreció sus aportes y dijo: «Se va a aprobar la ley, pero debemos desenmascarar la hipocresía social. Porque si la descriminalización no alcanza a desenmascarar la hipocresía social, tampoco será fácil llevarla a la práctica. La lucha siempre es en la sociedad. La ley es un campo, el Estado es un campo, pero la lucha no puede ser totalmente dentro del campo del Estado, porque hay una gran parte de la sociedad que queda desafectada que camina por fuera de la incidencia estatal y en lejanía con relación a las instituciones». Por ANRed

Quería preguntarte acerca del proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo que acaba de ser aprobado por la Cámara de Diputados en Argentina. La penalización del aborto, vigente en todos los países de América Latina, menos en México, Cuba y Uruguay, si es que llega a su fin en Argentina una vez que sea ratificado por el Senado, ¿crees que de ser promulgada le Ley este recorte que es absolutamente fundamental para quebrar el control sobre los cuerpos y los deseos de las mujeres, marcaría el principio del fin del orden fundante y violento que es el patriarcado?

Rita Segato: Yo creo que estamos cerca de ese paso, de ese tránsito, por muchas razones. Nuestros antagonistas de proyecto histórico, esas gerencias ultraderechistas que han secuestrado la espiritualidad de tanta gente, que han secuestrado las iglesias, ha habido en nuestro continente y en Perú se sabe muy bien, un secuestro de las iglesias por sectores gerenciales que trabajan arduamente para detener la despatriarcalización. Ellos nos dicen, confirman que la despatriarcalización es el proceso revolucionario por excelencia. No existe revolución que preceda a la despatriarcalización. Ésta es la primera forma de ruina del edificio de las jerarquías y los poderes, las expropiaciones y las desigualdades, porque es el primer aprendizaje. La urgencia, la ansiedad y la desesperación con la que intentaron colocar la gente en la calle contra nuestro proyecto, ellos nos los están diciendo: que nuestro proyecto esta llegando a un puerto, esta llegando a un destino y esta consiguiendo caminar, se ha abierto camino a través de muchísimas dificultades, pero la voz del feminismo se encuentra presente en todos los lugares. Está instalada en todo el espacio discursivo. No hay espacio de discursividad, ni literiario, de las comunicaciones, propagandas, ni de la legislación donde bien o mal el tema nuestro está instalado y marca territorio, aunque sea para quedar bien, por cualquier razón se encuentra presente. Entonces, dado este gran camino que hemos hecho de éxito total durante la última década, en éste aspecto de lo discursivo, pero en el campo de la violencia no lo hemos logrado aún. En poco tiempo hemos podido plantar nuestras reivindicaciones, nuestros dichos y nuestras palabras por todas partes.

Se ve la desesperación por intentar cortarnos el camino y esto es lo que nos demuestra la importancia de ese camino. Cuando veo la gente en la calle que pusieron muy rápidamente, con mis hijos no te metas, la familia, confirmé que hemos caminado mucho.

¿Cómo se transforma el mundo? el tema del aborto es central pero también lo es el tránsito de las masculinidades, el desmonte y desconfiguración del mandato de masculinidad, éste también es un camino importante que muchos hombres están transitando en su vida íntima particular pensando y reflexionando sobre eso o también agrupándose para politizar una desobediencia masculina. Éste también es un tema importantísimo.

El aborto es un tema neurálgico, es un centro de gravedad del patriarcado, porque sino no se entendería la defensa contra el aborto. Si lo pensamos serenamente y razonadamente la defensa de eso que se llama vida, la lechuga es vida y nos la comemos nadie va a llorar por un lechuga. Vida: una palabra tan amplia. Entender que hay una persona ahí en un conjunto de células sin autonomía, ni física ni moral ni de arbitrio totalmente dependiente en todo sentido del cuerpo materno, porque si el cuerpo materno muere ese feto también hasta una determinada cantidad de meses. Defenderlo a veces incluso como se ha mostrado en la gran película ¡Que sea Ley! de Juan Solanas, donde se muestra el caso de una muchacha campesina que tenía un cáncer de mandíbula y la hicieron morir en medio de dolores extremos, la ataron a la cama el médico y el cura local, hasta que murió y la familia muy católica accedió para proteger al feto. Dejaron a varios hermanitos huérfanos para proteger a ese bebé al nacer y sacrificaron a la madre. Fue un verdadero sacrificio, se ve en la película el rostro de ella, su sufrimiento.

Yo tengo razones para decir y afimar que la criminalización del aborto es un tema de agresión y violencia contra la mujer y no de defensa por la vida. Esto es comprobado fácilmente, lo que lo comprueba es la absoluta inconsecuencia, incongruencia, incoherencia jurídica con relación a los bebés de probeta. Porque los bebés de probeta, no nos vamos a engañar, los embriones de probeta de la fertilización in vitro de una forma o de otra una gran cantidad de ellos se desechan. Hay un vacío jurídico allí. ¿Por qué no hacen un vacío jurídico sobre el aborto como lo hacen con los embriones de probeta?. Los bebés de probeta nos les importan a nadie, porque no hay una madre, no hay una mujer detrás de todo esto. Porque no afecta la vida de las mujeres. Entonces es un cuento total, nunca vi un grado de inconsistencia jurídica tan gritante como el hecho que haya un vacío jurídico, un vacío de legislación con respecto a los embriones de probeta. Se fertilizan varios óvulos, uno se implanta y los otros se guardan. ¿Cuánto tiempo? ¿Cuánto son?. Hay pruebas de que son miles en el mundo. Se guardan algunos años y despues se desconecta la electricidad, ¿y ese vacío jurídico?. Entonces para ser ecuánimes hagamos un vacío jurídico en relación al aborto, pero no. La insistencia en la criminalización es una insistencia en criminalizar a la mujer que no esta en condiciones de ser madre.

Hay una importantísima investigación en Ciudad de México que ya tiene varios años de Ana Amuchástegui, donde el aborto es legal. Ella hizo encuestas con mujeres que abortaron y descrubrió algo sorprendente la mayor parte de las mujeres que interrumpieron sus embarazos, no lo hicieron porque eran madres solteras. La mayor parte de las madres que lo hicieron fue para proteger la sobreviviencia de sus hijos vivos. O sea, para no perjudicar vidas que en cierta medida ya lo estaban por la carencia y la necesidad. Esta es la practicidad, la gestión femenina: cuidar lo que hay. Cuidar la vida.

Jamás la ley tuvo en ningún lugar eficacia simbólica. Y de ahí yo llego a la conclusión que sin eficacia simbólica no alcanza eficacia material. Nadie deja de hacerse un aborto, ni una sobrina de obispo deja de hacerlo cuanto tiene una necesidad. Nadie deja de hacerlo porque exista una ley que lo prohiba. Y esto demuestra que la ley no es para causar comportamientos. La ley no tiene una incidencia causal, no convence. Por eso tiene que tener antes una eficacia simbólica, una eficacia persuasiva para que tenga un impacto en el comportamiento de las personas. Aquí aparece la otra cuestión ¿para qué la lucha por escribir la ley?. Para comprobar en una Nación quien tiene el poder de escribir una ley. Quien tiene la lapicera que escribe la ley. ¿Se va a dejar que escriban la ley un grupo de muchachas, festivas, pintadas de verde durante una noche entera celebrando y cantando y abrazándose en el medio de la calle?. ¡Cómo se va a dejar el Estado en las manos de las muchachas!. No se puede, esa visión de la ley del Estado nos impide entregar ese campo de tanto poderío y tanta autoridad. Pero hay una serie de hipocresías que podemos desenmascarar muy fácilmente y ahí viene la otra cuestión: ¿Cambiará el mundo? cambia el mundo. Si cambia la ley, no cambia el mundo porque en los países europeos se hace un aborto fácilmente. Los imitamos en todo, menos en lo que deberíamos. Somos eurocéntricos en todo, menos en lo que deberíamos serlo. La cantidad de argumentos es infinita.

Luego viene el gran problema por ejemplo en Italia de la objeción de conciencia de los médicos que llevan a abstenerse. ¡Es un cuento! digo ésto porque conozco casos, soy antropóloga y parto de la realidad que conozco. Hay un testimonio que he levantado de un médico en una provincia en mi país que es objetor de conciencia, militante contra el aborto y que ha realizado un aborto en su hija. ¡Esto existe!. Conozco personas muy próximas de esa familia.

¿Qué es la objeción de conciencia de los médicos? ¿Díganme quiénes son las personas aborteras en nuestras sociedades? Cuando era chica, escuchaba: fue a una abortera. La principal forma de practicarse un aborto en nuestros países en pagarse un viaje a un país donde es legal, la segunda manera es pagando en una clínica cara, que las hay y diversas en todos nuestros países. La tercera manera es ir a una abortera. ¿Y quiénes son la mayor parte de las aborteras? son personas pobres, personas no blancas posiblemente, enfermeras, es decir: son las antiguas parteras. Personas que no tienen el prestigio social de la posición de un médico. Entonces para mi, el subtexto de la objeción de conciencia es: No bajaré al nivel de la abortera en mi profesión. Tiene que ver con la protección de un estatus y un prestigio del médico que «protege la vida». Es falso, no protege la vida, porque esa mujer lo hará en un lugar donde podrá morir. Entonces es un argumento falso, el de proteger la vida. Así lo veo y creo que es muy difícil negarlo.

Se va a aprobar la ley, pero debemos desenmarcarar la hipocresía social. Porque si la descriminalización, no alcanza a desenmascarar la hipocresía social, tampoco será fácil llevarla a la práctica. La lucha siempre es en la sociedad. La ley es un campo, el Estado es un campo, pero la lucha no puede ser totalmente dentro del campo del Estado, porque hay una gran parte de la sociedad que queda desafectada que camina por fuera de la incidencia estatal y en lejanía con relación a las instituciones.

Fuente https://www.anred.org/2020/12/15/rita-segato-la-criminalizacion-del-aborto-es-un-tema-de-agresion-y-violencia-contra-la-mujer-y-no-de-defensa-por-la-vida/