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Olga E. Moraga Navarro: A 46 años de la implementación del DL 701: un decreto para tener presente.

  • por
Andrés Kogan Valderrama OPLAS

La escritura de la siguiente reflexión, se piensa 46 años de la promulgación del Decreto Ley 701, y a días del Plebiscito Nacional 2020. La observación no es al azar, en el artículo 19 Nº 8 de la Constitución, contiene una breve referencia al medio ambiente y en el que se indica que el Estado debe defender la preservación de la naturaleza, pero, no lo explicita en profundidad, si bien lo define desde la ley, no ocurre lo mismo con los fundamentos sociales o culturales, es decir, no los integra como parte del medio ambiente. De la misma forma, el artículo 19 Nº 23, establece la libre iniciativa económica y el artículo 19 Nº24 decreta el derecho de propiedad sobre toda clase de bienes. Normas que otorgan en definitiva, un derecho legal para desarrollar la explotación forestal y que ante cualquier impedimento, se invocan tales preceptivos. Algo semejante ocurre con las demandas por las aguas y las tierras. Hay cierta ambigüedad respecto a lo que enuncia la Constitución en ese aspecto. El bosque nativo es utilizado sin mayores consideraciones como materia prima, al mismo tiempo, reemplazado por plantaciones forestales. Mientras que es parte de la biodiversidad en nuestro territorio. Por lo mismo, debemos mantener una actitud crítica respecto a las reglamentaciones que regulan los bosques, las aguas y las tierras de nuestro país, por ello urge un cambio radical en la Constitución Política chilena.

El DL 701 es una normativa erigida para preservar los bosques existentes en esa época, la incorporación de nuevos espacios al proceso de forestación, el incremento del desarrollo forestal e industrial a través de las papeleras, el combate a la erosión de los suelos, las laderas de los cerros y riberas de ríos. Sin embargo, la justificación para dictar el DL701, sin duda, es económica y también político, pues, advertido el contexto de la época y si apelamos a algunos ejemplos, como la necesidad de abastecer de materias primas al sector forestal industrial en proceso de expansión, la reinserción del sector privado en actividades productivas y extractivas a través de la recuperación de un evidente protagonismo en el desarrollo forestal, inclusive, que se les otorgara certeza jurídica respecto a la propiedad de la tierra, se infiere que el rol participante y regulador del Estado, es orientado a uno subsidiario. Destacar que los recursos e incentivos entregados desde el Estado para el fomento a la actividad forestal, implican ventajosas ganancias a los grandes conglomerados empresariales del sector forestal, la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones – CMPC- del poderoso Grupo Matte; y el Grupo Arauco, -Mininco-en manos de la familia Angelini.

La ley de Fomento Forestal o Decreto Ley 701 se origina el año 1974, en los inicios de la dictadura militar y civil, con el objetivo de impulsar el desarrollo forestal de Chile, y tal como se plantea en el párrafo anterior; se establecen incentivos a la actividad forestal. Estas normativas, realizadas en un trabajo conjunto de diversas autoridades políticas y económicas, ligadas al sector forestal en esa época, como, Fernando Léniz, ministro de Economía de la dictadura y ex presidente de la CORMA, (Corporación de la Madera), Hernán Rosenthal, fiscal de CONAF (Corporación Nacional Forestal) Rolando Garrido, abogado de Forestal Copihue y vinculado a la CORMA y el encargado de la CORFO (Corporación de Fomento) Julio Ponce Lerou, este último, es quien lo implementa. Todos los involucrados en la creación de las normativas del Decreto Ley 701, representan a quienes serán beneficiados con la implementación de esta ley, pues, el proyecto estaba formulado desde la misma Corma. Intervención decisiva del gremio de empresarios forestales y de apoyo a partir de una idea reflexionada por Fernando Léniz para el plan de fomento forestal en la década de los sesenta y durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva y tramitada por la CORMA.

El DL 701 tenía excepciones tributarias, bonificaciones del 75 % (en 1974) y 90% (en 1979) y un amplio criterio para declarar terrenos con potencial forestal y entre sus normativas no define claramente si en este proyecto participarían pequeños, medianos ni grandes empresarios. En la práctica, son los grandes grupos económicos, los favorecidos con estos beneficios.

Los efectos de la implementación del DL 701, es la desaparición gradual del bosque nativo, la escasez de las aguas subterráneas y superficiales a causa de las plantaciones forestales, (uso de agua que fluctúa entre 20 y 40 litros /árbol/ día) y la pérdida irreparable de los suelos. Por último, y no por eso menos importante las demandas por despojo de tierra, en las regiones del Bío Bío, La Araucanía, Los Lagos y Los Ríos. Problemática relacionada al DL 701 y a la entrega de tierras a privados durante el mandato de Julio Ponce Lerou en la CORFO. Aspectos que evidencian la inequidad social provocada por el establecimiento de las empresas forestales en el sur de nuestro territorio. Efectivamente, en las regiones en las que se establecen CMPC y Forestal Arauco, están ubicados los sectores con mayor pobreza del país.

Durante los gobiernos de Eduardo Frei Ruiz Tagle, Sebastián Piñera y Michelle Bachelet, el DL 701 es prorrogado por 15 años más, incorporando además un tramo retroactivo desde el 1 de enero de 1996 (19.661) y donde se reformula la ley para direccionar el beneficio a pequeños y medianos productores, en el régimen del presidente Frei. El 2010, el DL 701, se renueva por dos años más (20.488) para luego, en octubre de 2012, enviar al Congreso un Proyecto de Ley para extender por 20 años el subsidio, en el segundo gobierno del presidente Sebastián Piñera. El 21 de mayo de 2014, durante el mandato de su segundo periodo, la presidenta Michelle Bachelet anunció la prórroga del DL 701, justificando su decisión en la Contribución Nacional de Chile (CNDC) a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

A partir de la promulgación del DL 701, el Estado y los subsiguientes gobiernos, subsidian al sector forestal y contribuyen a que estos grandes grupos económicos, avalados por los gremios partícipes en estos, perciban miles de millones de dólares de rédito, siendo los principales responsables del evidente y grave deterioro social, económico y ambiental en las regiones en las cuales está instalada la actividad forestal. Sin embargo, el DL 701 y sus normativas, no son los únicos responsables del menoscabo en la calidad de vida de gran parte de las comunidades en las que se consolida el sistema neoliberal a través de la llegada de las empresas forestales, del mismo modo, la implementación del Código de Aguas en 1981 , en nuestro territorio, ciertamente, refuerza la idea de un modelo extractivista en uno de sus criterios, el derecho de aprovechamiento de las aguas. En efecto, el uso indiscriminado de los suelos, de las aguas, propicia la desaparición persistente del bosque nativo, la fauna y la flora, la migración forzosa, la pobreza e inequidad de las comunidades con respecto a quienes son dueños de los derechos de las aguas y de las tierras. Como se menciona anteriormente, las plantaciones de especies exógenas, pinos y eucaliptus, requieren de una excesiva cantidad de aguas para su desarrollo, dado que estos ejemplares son de la misma edad y tamaño al ser cultivados. Por el contrario, el bosque nativo es diverso en especies, edades y aspectos y la medida de aguas que necesita es proporcional a estas categorías para su conservación.

Por lo consiguiente, en términos jurídicos y teóricos, los ordenamientos representados por el DL 701 y el Código de Aguas, han sustentado desde su instalación en dictadura, un modelo de acumulación y extracción, fundado en el derecho de propiedad y en el libre mercado, en total desconexión con las comunidades, suscitando desigualdad social, económica y medio ambiental persistente en el tiempo a lo largo y ancho de este espacio geográfico llamado Chile. Así pues, la relación agua, tierras, comunidades sociales y Estado, evidencia una dimensión geopolítica que revela como las distintas decisiones desde el poder político y económico en dictadura afectan a las comunidades del territorio. El impacto de políticas establecidas en la dictadura militar y civil chilena (1973-1989) si apelamos a los ejemplos señalados en estas escrituras, el DL 701 y el Código de Aguas determina e implica la concentración de la propiedad de las aguas y la propiedad de la tierra en manos de privados, y en el caso pormenorizado, corporaciones forestales causantes de la sobre utilización del agua, superficial y subterránea para incrementar las plantaciones.

El agua y la tierra cumplen un rol social, los cuales debe, estar garantizado por el Estado y desde su instrumento legal de ordenamiento jurídico más importante, la Constitución Política. En el marco de los acontecimientos actuales, urge aprobar una nueva Constitución que considere el agua como bien de uso público real y accesible, de la misma forma, el DL 701 debe ser reformulado y adecuado a las necesidades sociales, ambientales y geográficas de las comunidades, puesto que, reorientar bonificaciones hacia el cuidado y protección del bosque nativo y no sólo a la forestación de plantaciones forestales. Se puede señalar, que las leyes existentes en nuestro territorio, están concebidas conformes a la Constitución Política, por consiguiente, no pueden contradecirla. En este sentido se comprende la importancia de la implementación de una nueva Constitución, levantada por todas las voces que componen el territorio y construir normativas efectivas, equitativas, justas, solidarias y democráticas. Por último es conveniente acotar que la participación en el plebiscito es una gran oportunidad para pronunciarse acerca de una nueva Constitución y vislumbrar si esta no entrega una mirada fresca en razón al derecho de propiedad o derecho de dominio, materia aludida en el DL 701, Código de Aguas así como en la actual Constitución Política, cuestión que debe ser reformulada en su contenido con la participación y representación de todos los sujetos sociales que componen el territorio.

Bibliografía
– DL-701 28-OCT-1974 MINISTERIO DE AGRICULTURA… En www.bcn.cl>leychile
– Código de Aguas-Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. En www.bcn.cl>leychile.
– Constitución de 1980- Biblioteca del Congreso. En www.bcn.cl>leychile.
– DL 701: En 40 años 70% de aportes fueron a grandes forestales. En bosquenativo.cl
– DL 701 y sus reglamentos- CONAF. www.conaf.cl
– La geopolítica en el futuro de Chile. Mario Arnello Romo. En www.bcn.cl
– Acerca del proyecto de ley de prórroga del DL 701/ Bosque Nativo en www.bosquenativo.cl
-Reseña histórica de la aplicación del DL 701 de 1974 sobre fomento forestal. En bibliotecadigital.infor.cl

Olga E. Moraga Navarro: Licenciada en Historia. Universidad de Santiago de Chile, USACH. Integrante Trokiñ Peyepeyen.

Fotografía: Segunda Marcha Plurinacional por el Agua y los Territorios en el año 2014. Autora de la fotografía: @aukaaliwe.ph