Héctor Rubén López Terán: Alternativas al extractivismo en Intag, Ecuador: iniciativas desde la Corporación Toisán

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Andrés Kogan Valderrama OPLAS

«El sujeto que escribe la historia es por derecho propio aquella parte de la humanidad cuya solidaridad abarca a todos los oprimidos. Aquella parte que puede correr el más grande de los riesgos teóricos porque en la práctica es la que menos tiene que perder»

Walter Benjamin

Walter Benjamin al mencionar la ruptura con el continuum de la historia nos obliga a repensar la ruptura con el modelo capitalista y su perspectiva de progreso (Benjamin 2013). El avance hacia el progreso es un punto siempre incierto para los países latinoamericanos, un futuro imaginario, una utopía capitalista global que omite sus contradicciones inherentes y valida un horizonte único en la sociedad, pero que siempre perpetúa la idea de una nueva confianza en que «la vida humana y su historia están lanzadas hacia arriba y hacia adelante en el sentido del mejoramiento que viene con el tiempo» (Echeverría 2015, 53). Un futuro alentador con un horizonte de posibilidad social bajo estructuras inmutables conductora hacia la fuente de luz y salvación óptima de la vida humana: la modernidad capitalista (Echeverría 2011, 2016). El transcurso del tiempo occidental hacia adelante, positivista y teleológico , el tiempo de la economía, la perpetuación hacia el horizonte armónico de la utopía capitalista del progreso, porque el «continuum es de los opresores» (Benjamin 2013, 59) se vuelve contra sus propias fuentes primarias de explotación: el ser humano y la naturaleza, irrumpiendo el imaginario colectivo en el tiempo evidente de una crisis civilizatoria (Acosta 2009, Echeverría 2011, Houtart 2015).

El reloj marca una catástrofe civilizatoria, una «catástrofe única» que acumula ruina tras ruina y no conquistas ni logros, evidenciando su carácter destructivo (Aguirre Rojas 2014). El momento del freno de mano, la quiebra con el progreso histórico (Benjamin 2013) es una exigencia de nuestra contemporaneidad ante las consecuencias humanas y ambientales suscritas a la perpetuación de un modelo económico lineal y hegemónico, sustentado en la técnica y la razón, el antropocentrismo, el productivismo y la acumulación de riqueza (Harvey 2015, Echeverría 2016). El crecimiento económico cauda procesos transversales como la pérdida de la naturaleza, la depredación natural, el deterioro ambiental, el calentamiento global y la extinción paulatina de la vida humana (Acosta y Brand 2017, Houtart 2014).

El productivismo económico capitalista impulsa el continum de un proceso de trabajo y vida enajenada de los seres humanos. Su finalidad en sí, constituye la creación de un modo de vida sustentado en la satisfacción de múltiples necesidades, no solamente las básicas, sino las creadas por el capital. Pretende seguir un modo de vida «imperial» (Acosta y Brand 2017) o «el american way of life» (Echeverría 2016) que perpetua el sistema y sus condiciones de desigualdad y apropiación de territorios y bienes comunes en función de la reproducción de capital (Harvey 2007, 2015).

La perpetuación del modelo hegemónico de reproducción del capital para nuestras economías latinoamericanas adquiere, por la división internacional del trabajo, la estructura de extracción de materias primas. El modelo constante de explotación de commodities subyace en la estructura económica ecuatoriana, perpetuándose constantemente al reafirmar un discurso económico que asume, como única posibilidad, la explotación de la naturaleza. Los proyectos mineros, se afirman como el horizonte de creación de riqueza, el mecanismo de crecimiento y desarrollo imprescindible para la sociedad. Una vía unidireccional de concebir la vida subsumiendo todas aquellas posibilidades alternativas de reproducción de la vida o modernidades alternativas no capitalistas (Echeverría 2011, Aguirre 2014).

Dentro de este panorama lineal y hegemónico de producción, la explotación minera en Ecuador adquiere forma. Discursos pro-mineros, sustentan la explotación de la naturaleza como fuente de riqueza, la valorización de los bienes comunes se convierte en la vía de acceso a la riqueza efímera y crematística, subsumiendo los valores de uso y el territorio de comunidades.

En el territorio de Íntag, en la provincia de Imbabura, Ecuador, la pretensión de explotar los yacimientos de cobre se enfrenta a comunidades que defienden su territorio, la naturaleza y el agua como elemento imprescindible para la vida. Desde más de veinte años, la pretensión de explotar el cobre se enfrenta a la fuerza de pobladores y su organización social. Ante la amenaza del proyecto minero Llurimagua, los pobladores y sus iniciativas se agruparon en la corporación Toisán, organización que integra proyectos con distintas actividades económicas alternativas frente al extractivismo. La organización, consolidó prácticas económicas en beneficio del sustento de la comunidad, creando formas de organización económica diferentes, alternativas productivas dentro del territorio que expresan un horizonte de acción disponible desde sus habitantes por la reproducción de la vida. Su propósito busca generar alternativas al modelo de desarrollo sustentado en la explotación de la naturaleza a partir de iniciativas comunitarias que preservan su territorio y la naturaleza. La ruptura con la vía del desarrollo coordina a diversas organizaciones en la producción de café, promoción de turismo ecológico, producción de artesanías, formas de producción agroecológica, en contra de la producción agroindustrial que busca generar un fuente de soberanía alimentaria y energética, mecanismos financieros alternativos que impulsan las actividades productivas, producción interna de leche, y la lucha por la protección y conservación de la naturaleza (Larrea 2002).

Las actividades y sus acciones además de reflejar otras posibilidades de vida en el territorio de Íntag, evidencia la creación de alternativas frente al extractivismo. Formas de organización solidaria, social y reciproca donde la reproducción de la vida y la naturaleza están en el centro de toda actividad. La oportunidad que ofrece la corporación Toisán combate la incidencia y presión del discurso minero al evidenciar posibilidades alternativas de vivir constantemente amenazadas por un esquema de desarrollo de modernidad que se afirma como única vía posible mientras destruye a su paso otras posibilidades de reproducción de la vida (Echeverría 2011).

La alternativas se expresan en la organización social, que al paso que construye alternativas al extractivismo, crea otras formas de relacionamiento que niegan las estructuras de dominación, no solo del valor de cambio sobre el valor de uso (Echeverría 1998, Houtart 2014), sino las relaciones internas dentro de la comunidad, entre hombres y mujeres. Por ello, la alternativa de la Corporación Toisán también radica en impulsar la participación de todos y todas, reconociendo propiamente las relaciones patriarcales que subyacen en la cotidianidad del territorio de Íntag. Las mujeres, en la creación de oportunidades de trabajo, la participación política y social y la defensa de la naturaleza, buscan deconstruir las relaciones de opresión mediante su empoderamiento, luchan no solamente contra el modelo de desarrollo manifestado en el extractivismo, sino en las relaciones de violencia y dominación que el modelo hegemónico y patriarcal del capitalismo perpetúa. Por ello, la incidencia de las mujeres dilata la lucha tanto en la esfera pública como la privada.

La lucha de más de veinte años en Íntag, además de su resistencia, construye oportunidades sustentadas en la armonía con la naturaleza, el poder local, la participación política, el enfoque de género y la defensa de derechos. Construye alternativas desde la economía local social, solidaria, popular, comunitaria y familiar. Produce para la comunidad, fortalece el mercado local y las áreas cercanas y amplía sus horizontes con la exportación de sus productos como el café y algunas variedades de frutas, reproduciendo esquemas de economía solidara. La corporación Toisán es un espacio de integración de todas las iniciativas -productivas y no productivas- de los pobladores de Íntag, que construyen en su devenir cotidiano una opción alternativa que reafirma su potencial humano y no minero como fuente de riqueza, un conjunto de diversidades caminando en un mismo sentido, hacía un mismo objetivo.

Las acciones de los pobladores de Íntag, expresadas en las agrupaciones de la Corporación Toisán, empoderan el territorio al ser sus actores locales los principales agentes de sus decisiones, de su gestión, consolidando un poder colectivo, amparado en la comunidad, y ejercido y orientado en beneficio de ella y de la naturaleza. Acciones que frenan y combaten el extractivismo ambicioso de la explotación de los yacimientos de cobre.

La lucha y sus acciones manifestadas en los proyectos de la Corporación Toisán, reflejan la existencia de alternativas al extractivismo. Desde las comunidades subyace la posibilidad de crear estrategias y actividades en función de su territorio y sus necesidades, cuidando sus recursos y respetando la naturaleza. En este sentido, la Corporación Toisán es un ejemplo de la posibilidad de creación de alternativas al extractivismo en relación estrecha con la naturaleza, la gente y su territorio que abre un camino de posibilidades de transición y ruptura, mediante esquemas de reproducción y organización social, al modelo de desarrollo moderno occidental.

Bibliografía
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Aguirre Rojas, Carlos. 2014. «Una teoría crítica sobre la modernidad capitalista: radicalidad y originalidad de la propuesta de Bolívar Echeverría» En Bolívar Echeverría: trascendencia e impacto para América Latina, coordinado por Luis Arizmendi, 203-22. Quito: IAEN.
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Harvey, David. 2015. Diecisiete contradicciones y el fin del capitalismo. Quito: Editorial IAEN.
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Houtart, François. 2015. El bien común de la humanidad. Quito: Editorial IAEN
Lang, M., König, C. D., Regelmann, A. C., & Allá, G. D. T. G. M. 2019. Alternativas en un mundo de crisis. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador; Fundación Rosa Luxemburg.
Larrea, Carlos. 2002. Análisis multicriterial sobre las alternativas de desarrollo en Íntag: escenarios prospectivos para las opciones de turismo-agricultura y minería. Quito: Universidad Andina Simón Bolívar, Sede Ecuador.
López Terán, Héctor Rubén. 2018 Salidas del laberinto capitalista. Decrecimiento y postextractivismo. Íconos. Revista de Ciencias Sociales, (62), 227-229.
Sobre el autor:
Héctor Rubén López Terán
Economista
Especialista en Historia Económica (UNAM)
Maestro en Estudios Latinoamericanos (UNAM)
Maestro en Sociología (FLACSO Ecuador)